Las emociones aparecen para guiarnos y para enseñarnos. Cuando no las canalizamos nos siguen rondando, esperando que hagamos algo con ellas. Por eso es importante identificarlas y otorgarles un significado, para poder así entenderlas y "archivarlas". Les damos el espacio que necesitan, para que dejen de ocupar todo el nuestro. A través de la técnica de etiquetado hemos puesto nombre a los sentimientos para después indagar sobre qué emociones los acompañan, cuáles nos gustan más, cuáles menos... ¿Cuándo fue la última vez que te paraste a escuchar tus emociones?
Todos sabemos qué tiene un maestr@ en su corazón, pero ¿qué tiene en su cabeza? Este blog recoge las ideas y experiencias que han ido pasado por mi cabeza. Soy una maestra de Educación Primaria e Infantil con mención en Pedagogia Terapeútica e Inglés por la Universidad Pontificia Comillas.